Señal 03: El paralítico de Betésda

Juan 5:4-11
Una multitud de enfermos —ciegos, cojos, paralíticos— estaban tendidos en los pórticos. Uno de ellos era un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio y supo que hacía tanto que padecía la enfermedad, le preguntó: —¿Te gustaría recuperar la salud? —Es que no puedo, señor —contestó el enfermo—, porque no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando se agita el agua. Siempre alguien llega antes que yo. Jesús le dijo: —¡Ponte de pie, toma tu camilla y anda!¡Al instante, el hombre quedó sano! Enrolló la camilla, ¡y comenzó a caminar! Pero ese milagro sucedió el día de descanso, así que los líderes judíos protestaron. Le dijeron al hombre que había sido sanado: —¡No puedes trabajar el día de descanso! ¡La ley no te permite cargar esa camilla! Pero él respondió: —El hombre que me sanó me dijo: “Toma tu camilla y anda”.

No lo agregué en la cita de la parte de arriba, pero debo mencionar que todos los paralíticos esperaban poder darse un chapuzón en el estanque porque existía la creencia de que el primero que se metiera quedaría sano.

Pero aquí veo tres cadenas que rompió el Señor:

La cadena de la enfermedad. como dice el versículo en el pasaje de Isaías 53:5 “y por su llaga fuimos todos nosotros curados”, que obviamente toda sanidad instantánea es milagrosa, un hombre que fue paralítico por treinta y ocho años tirado en su camilla y que se levante y camine simplemente porque alguien lo dijo es para dejar con el ojo cuadrado a cualquiera. Dios es Dios a pesar de cualquier enfermedad y no sabemos que propósito tienen pero nunca hay que dejar de orar para que Dios se manifieste en esta área por cualquier persona que lo necesite.

La cadena de la superstición. Jesus vio a este señor atrapado en la creencia del ángel que descendía para dar sanidad por tantos años que al no poder moverse ya estaba derrotado, no sabemos siquiera si realmente eran sanadas las personas, tal vez solamente era una leyenda popular en la zona, este hombre vivía sumido en una depresión agonizante tal vez anhelando morir que seguir así, Jesus demostró que el está mas allá de cualquier creencia, fábula o leyenda del mundo.

La cadena de la tradición. Los fariseos estaban sorprendidos y enojados porque este milagro había sucedido en sábado, un día donde no podía haber trabajo. Y al reprender al ex-paralítico, el en otras palabras les dijo “Si el que me sano lo hizo en sábado y me ordeno que llevara mi lecho, entonces puedo hacerlo”. ¿Cuantas personas conocemos que viven atrapadas en tradiciones? a lo mejor ni saben porque hacen sus ritos y nosotros debemos llevarles esa libertad.

Señor, déjame identificar cual de estas cadenas me sigue atando, cual no se ha roto en mi vida y destrúyela con tu unción. yo necesito ser libre para poder ser instrumento de liberación para los que me rodean. Déjame ver cual es la necesidad de mi prójimo, del compañero que esta a mi lado, de mi hermano que duerme en mi habitación, de la vecina que me topo en las mañana o del extraño que me encuentro en el autobús, que sus cadenas sean rotas por el poder de tu Espíritu.

Estas señales se escribieron para que ustedes sigan creyendo que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, al creer en él, tengan vida por el poder de su nombre.

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Señal 02: Jesús sana al hijo de un noble

Juan 4:47-50
En su paso por Galilea, Jesús llegó a Caná, donde había convertido el agua en vino. Cerca de allí, en Capernaúm, había un funcionario de gobierno que tenía un hijo muy enfermo. Cuando supo que Jesús había ido de Judea a Galilea, fue a verlo y le rogó que se dirigiera a Capernaúm para sanar a su hijo, quien estaba al borde de la muerte.

Jesús le preguntó: —¿Acaso nunca van a creer en mí a menos que vean señales milagrosas y maravillas?
—Señor, por favor —suplicó el funcionario—, ven ahora mismo, antes de que mi hijito se muera.
Entonces Jesús le dijo:
—Vuelve a tu casa. ¡Tu hijo vivirá!
Y el hombre creyó lo que Jesús le dijo y emprendió el regreso a su casa.

El Señor regresa a Caná de Galilea, en donde seguramente ya se había pasado la voz sobre el milagro de la primer señal: el agua en vino. Este hombre, en su necesidad, corre directamente hacia Jesus a pedirle un milagro por la vida de su hijo.

La respuesta de Jesus es interesante: ¿Acaso nunca van a creer en mí a menos que vean señales milagrosas y maravillas?

La palabra no fue dirigida solamente hacia el funcionario, fue hacia todos los presentes al momento de la petición, en muchos otros pasajes ha quedado claro que Jesus sabia lo que había en el corazón de los hombres. muy posiblemente comenzó a escuchar palabras como:

– Pues una cosa es convertir agua en vino, pero sanar a alguien es muy difícil
– El Rabí Jesus, es un gran maestro pero solo creeré si sana al niño
– Eso de sanar a alguien no existe, nadie tiene poderes.

¿Hasta cuándo tendremos la firme convicción que Jesus es el Cristo?¿Cuántas veces mas necesitamos que Dios nos muestre su milagro de provisión o sanidad para creer?

El funcionario ya creía que Jesus podía hacer cualquier cosa y lo sabemos simplemente por el hecho de que se tomó la molestia de ir a buscar a Jesus y recibió su milagro, al regresar a su casa su hijo ya estaba mejorando y toda su casa creyó. Jesus sabe de nuestras situaciones, ya las conoce, y si hay algo que necesitamos, recurramos a él (corriendo), eso no es lo que esta mal, lo que esta mal es dudar que Dios tiene el poder de cambiar la situación, de cambiar aquella persona que nos hace la vida imposible en el trabajo por ser cristiano, creer que ni Dios puede sanar el cáncer de un familiar porque está fase terminal, deprimirme por pensar que no habrá provisión en mi casa porque perdí el empleo y olvidarme de los milagros que ya hizo en mi vida en el pasado demostrando que él es el Señor de todo.

Señor, te doy gracias por darme la oportunidad de estar en relación contigo, te pido perdón si no te he reconocido del todo en mi andar diario, tal vez he llegado a dudar de ti cuando la situación se pone difícil, dame la fortaleza y la fe para permanecer, para sostenerme de la roca que eres tu.

Estas señales se escribieron para que ustedes sigan creyendo que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, al creer en él, tengan vida por el poder de su nombre.

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Señal 01: Agua en vino

Juan 2:7-10
Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora.

Cada año muchos solemos hacer nuevos propósitos, metas por alcanzar, ya saben, la típica, dejar la vitamina T (Tacos, Tortas y Tamales) y comer mas nutritivo para poder bajar unos kilitos y poder utilizar nuevamente esos pantalones que están en el ultimo rincón del armario que cuyos botones suplican por no salir disparados al infinito y que guardas con fe para poder usarlos nuevamente.

Así como nuestro cuerpo necesita ser lleno de cosas nutritivas, nuestro espíritu debe ser lleno también con sustancias nutritivas, y que mejor que el agua pura del Espíritu Santo.

Juan 6:63
El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

Juan 7:38-39
El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

Pero el ser llenos del agua del Espíritu es solo el comienzo, el vivir una vida llenos del Espíritu permitirá a Dios hacer un milagro en nosotros, en el caso de las tinajas de agua convertida en vino permitió que las bodas terminaran de celebrarse y que hubiera gozo por la felicidad de los recién casados, así también cuando menos te lo esperes, si continúas con tu búsqueda de Dios, él permitirá que seas transformado en un producto de bendición para los que te rodean.

Va comenzando el año, ¡ánimo!, haz un propósito de leer mas la palabra de Dios, llevar un devocional, aprender mas versículos, o servir mas en tu congregación. Busca siempre estar lleno del Espríritu Santo.

Estas señales se escribieron para que ustedes sigan creyendo que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, al creer en él, tengan vida por el poder de su nombre.

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