Morando bajo la sombra de… ¿Egipto?

Isaías 30:1-2 (NVI)
El Señor ha dictado esta sentencia: «Ay de los hijos rebeldes que ejecutan planes que no son míos, que hacen alianzas contrarias a mi Espíritu, que amontonan pecado sobre pecado, que bajan a Egipto sin consultarme, que se acogen a la protección de Faraón, y se refugian bajo la sombra de Egipto. La protección de Faraón será su vergüenza! ¡El refugiarse bajo la sombra de Egipto, su humillación!

Que el Señor nos de revelación, me pareció interesante hablar de este pasaje y algunos contrastes que presenta con el famoso salmo 91. Es increíble como Dios usó personas separadas por cientos de años para dar su palabra y que ahora nosotros podamos tener ese conocimiento a nuestra disposición. Tal vez para algunos de ustedes la comparación entre estos 2 pasajes se vea algo forzada pero vale la pena darle un vistazo.

Lo primero que podemos resaltar es el tipo de persona que regresa a Egipto es una persona que decide hacer a Dios a un lado, alguien que decide moverse en sus creencias antes que las que Dios y decide buscar fuerza en algo de lo que ya había salido, algo que le tenia atado a quien se le servia llamemosle Faraón, regresar a Egipto viene ser sinónimo de regresar a una tierra de esclavitud.

Cuál es el resultado: vergüenza y humillacion.

Todo lo contrario a lo que promete el salmo 91: Esperanza, castillo, escudo, una promesa de que aunque seremos atacados podremos estar seguros de protección

Isaías 30:6-7
Por tierra de dificultades y angustias, de leones y leonas, de víboras y serpientes voladoras, llevan ellos a lomo de burro las riquezas de esa nación inútil, y sus tesoros, a lomo de camello. La ayuda de Egipto no sirve para nada; por eso la llamo: «*Rahab, la inmóvil».

Tal vez alguien que decide volverse a sus habitos antiguos pareciera que la pasa de lujo, pero aquí nos habla que realmente es un camino dificil, de peligro de muerte, de estar siempre cuidandose y dependiendo de algo que está sin poder

Salmo 91:9-13
Ya que has puesto al Señor por tu[a] refugio, al Altísimo por tu protección, ningún mal habrá de sobrevenirte, ninguna calamidad llegará a tu hogar. Porque él ordenará que sus ángeles te cuiden en todos tus *caminos. Con sus propias manos te levantarán para que no tropieces con piedra alguna. Aplastarás al león y a la víbora; ¡hollarás fieras y serpientes!

Al contrario de estar batallando, el Señor promete que si nos pegamos a el, nos mandara angeles que nos guarden que incluso nos levantaran para sobrevolar esos lugares donde hay fieras. Ojo, checa que no dice que no pasaremos por esos lugares, dice que nos guardara en nuestro camino y que aplastaremos todas esas dificultades.

Que diferencia verdad. Nuestro Señor quiere que tomemos la mejor decisión, tenemos que decidir si morar bajo la sombra de Egipto o bajo la sombra del Omnipotente.

Señor Jesús, mi oración es para poder decidir morar bajo tus alas, no ser engañado por el pasado y ser desviado de mi propósito, te pido que tu Espíritu me redarguya y pueda ver cualquier pecado en mi corazón que me este atando al pasado inconscientemente, poder traerlo delante de ti y pueda retomar tu camino

*Nota: Heb. Rahab: nombre de un monstruo legendario (véase Sal 87.4 nota e ). Egipto era tenido por país poderoso; Isaías, con sarcasmo, lo considera impotente e inútil.

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Marchando trás de tí

Josué 3:3-4
Cuando veáis el arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldréis de vuestro lugar y marchareís en pos de ella, a fin de que sepáis el camino por donde habeis de ir; por cuanto vosotros no habeís pasado antes de ahora por este camino

Salmo 119:105
Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino

Arca del pactoNuestro Dios es un Dios que nos ama, y que cuando lo aceptamos en nuestro corazón se vuelve un Padre. Én el pasado el arca del pacto era la representacion física de la presencia de Dios, era la prueba de que Dios habitaba en medio de su pueblo.

Actualmente el Éspiritu de Dios viene a morar a quien lo acepta, y es a través de su palabra que el nos muestra ese camino por el cual habrá vida, donde podremos tomar las promesas. Pero no es gratis, si vemos lo que sucedió en el pasado se pedia que marcharan en pos del arca, eso requiere obediencia. Si nosotros no queremos tropezar en nuestra vida dejemos que la palabra de Dios nos vaya dando luz y demos pisadas cautelosas en el camino.

Los isrealitas marcharon tras la el arca para cruzar el Jordán y llegar a la tierra prometida, si nosotros perseveramos hasta el fin buscando la presencia de Dios escuchando la palabra de Dios y obedeciendola entonces tenremos nuestra corona al final de nuestra carrera.