El perdón de Esaú

Hay un personaje en la Biblia que hace algo impresionante y casi nadie le pone atención, de hecho como que muchos lo tienen ubicado en el salón de la fama de los malos, incluso entre amigos, cuando platicamos de los nombres que nos gustan para futuros hijos su nombre es el último que le pondrían a un niño: Esaú.

Todos recordamos la historia de Esaú y su hermano Jacob, peleando desde el vientre de su madre, Dios le dice a Rebeca que es a causa de que 2 naciones se están gestando en su vientre, serán naciones rivales, una mas fuerte que la otra, el mayor servirá al menor (¬¬ muy reconfortante)

Isaac tenia 60 años cuando nacieron los mellizos (Genesis 25:26) y continua la rivalidad entre ellos. Jacob aprovecha la oportunidad y le compra los derechos de primogenitura a Esaú (Genesis 25:27-34). Pasa mas tiempo y también aprovecha la senectud de su padre Isaac y roba la bendición de primogenitura destinada para Esaú (Genesis 27).

Esaú llora y patalea delante de Isaac y le ruega para que lo bendiga. a lo que Isaac responde:

Génesis 27:30
«Tú vivirás lejos de las riquezas de la tierra y lejos del rocío que desciende de los cielos. Vivirás de la espada y servirás a tu hermano. Sin embargo, cuando decidas liberarte, te sacudirás su yugo del cuello».

“Wow, gracias Papá, yo tambien te quiero, ni te hubieras molestado” supongo que fue lo que pensó (yo lo hubiera pensado)

Sale de la habitación y por puro coraje comienza a provocar tristeza a sus padres casándose con una mujeres de la región, ademas de planear venganza sobre su hermano, por lo cuál Jacob con ayuda de Rebeca huye de su casa.

Odio, rencor, celos, imaginen todo lo que debió haber sentido Esaú. Y pasamos a la historia de Jacob.

Cuando Esaú y Jacob se reencuentran la Biblia dice: “Entonces Esaú corrió a su encuentro y lo abrazó, puso los brazos alrededor de su cuello y lo besó. Y ambos lloraron.” Génesis 33:4

Y sobre las riquezas que Jacob le había regalado dice : “Hermano mío, yo tengo más que suficiente —dijo Esaú—. Guarda para ti lo que tienes.” Génesis 33:9

Si lo que Isaac había profetizado era cierto ¿acaso Esaú no debería vivir miserablemente alejado de riquezas de la tierra? si Esaú le dice a su hermano que tiene mas que suficiente entonces la pobreza no formaba parte de su vida desde hacia tiempo atrás.

La misma profecía daba la respuesta a la maldición del rencor: “Cuando decidas liberarte”. Perdonar es una desición que tomamos conscientemente, no una desición emocional, nunca jamás tendremos deseo de perdonar, va contra nuestro instinto el cual solo tiene sed de justicia, de que las personas a nuestro alrededor que nos hieren paguen sus deudas, viéndoles humillados a nuestros pies, es una exaltación a nuestro YO. Pero al mismo tiempo se convierte en una cadena que nos ata y realmente quien se vuelve esclavo somos nosotros mismos.

Que es lo que nos pide el Señor Jesus: “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos” Mateo 5:44-45

Esaú pudo haber cometido muchos errores, pero aprendió a perdonar.

Señor, te pido que traigas revelación a nuestras vidas acerca del perdón perfecto que tu nos has otorgado y de esta manera también darlo por gracia a las personas que han afectado mi vida. Para un ser humano otorgar perdón es muy difícil pero por amor a ti se que podría hacerlo. Estas ataduras lo único que hacen es evitar que pueda acercarme a ti. Si tu nos has perdonado yo no tengo ningún derecho a negarle el perdón a nadie. Gracias Jesucristo por lo que haces en nuestras vidas.

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Un doctor para los enfermos

Lucas 5:31-32
Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.

Les comparto algo que me paso en mis inicios de caminar con el Señor, para los que apenas estan conociendome o leyendo este post les cuento que mi integracion a mi congregacion se dio de manera inusual, primero me equivoque y entre a una reunion de bautizmos del Espiritu Santo, estuve como media hora ahi hasta que me di cuenta que estaba en la reunión de jóvenes equivocada luego me baje al salon correcto y ya nomas llegue al final de la reunion, literalmente al “Amen” y luego siguio una expoministerios de jóvenes y como no tenia nada que hacer pues decidi inscribirme al equipo de la pagina web, luego de una semana despues quise ir otra vez y me toco que no habia reunion de jovenes y me quede en una velada de oracion ahi todo solo porque no conocia a nadie y estaba super oxidado para orar, despues de eso ya me toco ir a una reunion completa de jovenes, luego fui a una actividad de integracion en fundidora, luego fui a un retiro, luego fui a una celula y ¿porque estoy contandoles esto? jajajaja ya recorde, ok el caso es que pasaron como 4 o 5 meses desde que comence a asistir e integrarme en la congregacion pero yo estaba renuente a no ir los domingos al culto general porque habia algo que me decía “No vayas porque no mereces estar ahí delante de Dios”, no puedo decir mas que definitivamente era una mentira de Satanás

Ciertamente, estaba siendo acusado por sus mentiras, nadie merece estar delante de Dios nadie es lo suficientemente limpio para sostenerle la mirada excepto una persona, Jesucristo, y por fe en él, fe en el su muerte y resurrección, por el arrepentimiento y lavado de pecados que ahora si podemos ir confiadamente delante de Dios para gozar de su presencia.

El versículo con el que comencé el devocional fue el que utilizó el Espíritu Santo para hablar en mi corazón un domingo en la mañana, no recuerdo si lo había leído antes o si me lo habían dicho en la célula, el caso es que fue la convicción de fe lo que hizo que me levantara del sillón y recuerdo que cada paso hacia la iglesia confiando en que Dios me hablaría y me limpiaría al oír su palabra a través del pastor y mi recompensa fue que así fue.

Algo triste es que esa artimaña no solo es usada al principio de la vida cristiana, muchas veces también lo es después de estar muchos años conociendo al Señor, pero debemos confiar que los brazos del Señor siempre estarán abiertos para recibirnos si decidimos dejar a un lado cualquier pecado con el que carguemos. Cualquier llaga que tengamos en nuestra alma puede ser sanada por nuestro Señor, no tengamos verguenza de hablar con él y pedirle que nos dé sanidad

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